Tratemos de ser mejores cada día

Naila Rodríguez /NR~

La manera de ser y pensar de nosotros, los dominicanos, en conjunto con nuestra manera de actuar, es lo que no nos permite avanzar como país, y en vez de desarrollarnos, nos atrasa más.

Es increíble como en una sociedad donde existen tantos problemas y cada día se unen más a la lista, los integrantes se interesen en los detalles superficiales y que no van de acorde con sus necesidades primarias.

A qué hora llegó la vecina, el esposo de la amiga, la muchacha del barrio, qué hace el vendedor del colmado, si mi amiga tiene novio, quiénes sostienen relaciones coitales sin estar casados;  son algunas de las preocupaciones principales de gran parte de los nativos de la isla, quienes tienen en sus casas problemas reales a los que no le prestan ni la menor importancia, ¿o será que tratan de evadirlos interesándose en la vida del resto?

Que María se va de viaje, a Pablo le dieron visa, Luisa inició a trabajar, doña Mercedes de la iglesia y lo mal que le habla a los muchachos, Juan toma alcohol todos los días, otros puntos que se convierten en principales en la vida de las personas, mientras en el país existen problemas que perjudican a cada uno, que si subió la gasolina, los alimentos de la canasta básica, los impuestos, la delincuencia que nos arropa cada día más y así sucesivamente.

Pero existen personas que prefieren enfocarse en asuntos ajenos, en vez de los propios.

Mientras usted se interesa en lo que le sucede a María, Pablo, Juan o Pedro, debe pensar cuál es la situación que lleva a esas personas a realizar tales acciones, qué hechos han marcado sus vidas para provocar tal comportamiento y comprender las diferentes situaciones, esas que muchas veces conocen pero prefieren ignorarlas para continuar hablando y dañando la vida de esas personas.

Todos tenemos problemas, situaciones y momentos que tenemos  que resolver, por ende, debemos mantenernos ocupados y fijos en nuestras vidas, sin centrarnos en las de quienes nos rodean.

Si eres una de esas personas, que sólo sabe perjudicar con los comentarios que emites, te invito que confíes en ti, y te analices, para de esa manera reconocer cuáles son tus problemas y situaciones, al conocerlas pregúntate si te gustaría que criticaran tus acciones y la manera en la que actúas, de seguro la respuesta será no. Entonces, ¿crees que a tus vecinos y amigos les gustaría que lo hicieras sobre ellos? no creo. Pero a final de cuenta esto sólo es mi opinión.

NR~

Más que transporte, una actitud…

Naila Rodríguez/NR~

SANTO DOMINGO.- El metro de Santo Domingo, más que un transporte, se ha convertido en toda una actitud y un comportamiento indiferente al de los dominicanos. Esto se puede notar inmediatamente accedes a una de las estaciones.

Al entrar en las estaciones del metro la conducta es la misma. Las personas cambian a modo automático. Quienes tienen su tarjeta cargada se dirigen de inmediato al molinete. Los que no, van a caja a recargar o a comprar un boleto viajero.

IMG_20160305_093722En el momento de acceder al vagón, los dominicanos hacen lo que nunca realizan en otros medios de transporte. Dan paso a los que salen. Luego, de manera calmada, penetran. De haber asientos lo ocupan, de lo contrario, permanecen de pie.

Luego de sonar la campana que indica el cierre próximo de las puertas, nunca falta el que está más deprisa que los demás, y arriesga su vida entrando. Pero hay otros, que lo hacen aún peor. Antes de terminar de pisar en el vagón ya las puertas han cerrado. Luego se excusan y se ríen.

Durante el viaje, las personas parecen zombis, no suelen hablar, se mantienen esperando la estación en la cual se quedan. Otros individuos, escuchan música. A veces, esta suele ser tan alta, que quienes están a su alrededor la perciben.

En ocasiones, las personas están en compañía de alguien e instalan una conversación. Estas sostienen un tono de voz bajo. Mayormente sucede los fines de semana, cuando las personas utilizan el medio de transporte con conocidos para dirigirse a lugares usualmente no laborales. La energía es distinta. En esos días el tono de voz es más alto.

En el transcurso, siempre suele montarse un pastor, el cual inicia su prédica. En ese momento algunos pasajeros cambian de lugar, otros se colocan los audífonos, y unos pocos permanecen escuchándolo.

El que siempre está presente, es aquel que se va a caer. Ya sIMG_20160305_093758ea por no sostenerse bien, por querer estar de valiente, o por ser un novato y no saber que debe sostenerse de uno de los tubos.

Cuando a una de las paradas se incorpora alguna embarazada, madre con un niño o alguna persona mayor, cualquier sujeto que esté sentado, sin importar las costumbres que tenga, sede el asiento. En otros medios de transporte, las personas voltean la cara, se hacen los dormidos, y hasta los ciegos, pero no seden el asiento. Es lo normal en los dominicanos, pero en el metro, la actitud es diferente.

Lo que nunca falta es la persona que no conoce el sistema ni las estaciones. Muchos se pierden. Otros evitan el desagradable momento y prefieren preguntar.

IMG_20160305_093406En las terminales y conexiones, si se nota la presencia de muchas personas subiendo por las escaleras, quienes van en dirección contraria bajan lo más pronto posible, para acceder de inmediato al tren que espera. Si lo alcanzan, entran. De suceder lo contrario, se lamentan, pero mantienen la tranquilidad. Saben que el próximo no tardará en llegar.

Todos esperan el tren. Otros han terminado su viaje y permanecen en las paradas utilizando las redes wi-fi. Mientras en la unión de líneas, algunas personas aprovechan las diferentes casetas y compran globos, medicamentos, retiran dinero, entre otras cosas.

Algunas personas toman una decisión en común. Esta no pasa por desapercibida. Es la que toman las personas en perfectas condiciones que deciden tomar el ascensor que está destinado para discapacitados. Todo por no querer caminar ni utilizar las escaleras eléctricas.

Pero hay un momento en el que todos asumen la misma postura es cuando el vagón en el que se transportan empieza a presentar fallos. Es la situación menos deseada por los transeúntes.

Durante un día en el metro Santo Domingo, se puede notar la misma conducta en la gran mayoría de los pasajeros. Al menos similar. La actitud metro. Lo que sí, que se puede ver en algunos casos, son algunas personas imperativas, otras de mal humor, cansadas, sin ánimos y demás.

“Reyeca, tírame dos de doble queso con pollo”

Naila Rodríguez/NR~

SANTO DOMINGO.- Por más de dos décadas se mantienen las deseadas empanadas de Mary, las cuales tienen su punto de venta en la acera de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), en la avenida Bolívar del Distrito Nacional, Santo Domingo.

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Maribel Terreno, cariñosamente Mary, inició en las décadas de los 90 el negocio que aún se mantiene, aunque a pesar de los años se encuentra Madelin González Díaz, mejor conocida como “Reyeca”, como le suelen decir los estudiantes universitarios y fieles compradores, y Manolo Medina, quienes tienen parentesco familiar, ya que son hijos de la fundadora. Estos siempre han ayudado en el negocio familiar, Madelin asiste desde que tiene 9 años y Manolo desde los tres. En esta ardua labor le acompaña Valentina Sánchez (Any).

Según testigos, y los propios “herederos”, Any ha sido un personaje que ha estado presente en la historia completa desde los inicios del negocio, ya que esta acompañó a la creadora, Mary, desde el principio hasta el final, y en la actualidad acompaña a Manolo y Reyeca.

La labor inicia a las cuatro de la tarde, momento en el que llegan en su guagua y se instalan en el lugar para el inicio de la venta. A su llegada hay personas esperándoles.

La actividad culmina a las diez de la noche, pero entre veces el deseo de comer una rica empanada de Mary aumenta, y los condimentos se agotan más tempranos, por lo que la venta termina antes de la hora pautada, pero a pesar de que la labor normalmente termina a las diez, luego tienen que iniciar a recoger y a limpiar el área.

Durante el resto de la tarde y horas de la noche en la que está presente, al lugar asisten cientos de personas a comprar las reconocidas empanadas, que tan solo con el olor conquistan el estómago de cualquier transeúnte.

Uno de los compradores cuenta que la primera vez que comió una empanada de Mary fue cuando nació su sobrino en Hospiten, que salió a las afueras a buscar algo para sostenerse, y desde ese momento se ha convertido en un fiel cliente, añadió que su sobrino cumple catorce años en el mes de marzo del año en curso.

“Reyeca, tírame dos de doble queso con pollo”, pide un cliente al llegar al lugar con cara de hambriento. Su rostro cambia luego de ser atendido y dar la primera mordida, exclamando: “¡Buenísima!”.

Según van pasando los minutos, se acercan universitarios, transeúntes y demás, al puesto de empanada, pidiendo su turno, ante lo cual Madelin González tiene una memoria ágil y eficaz con la cual recuerda el orden de llegada de cada cliente, como su pedido al momento de preparar y entregar.
IMG_20160212_175751 [54440]En un instante se observa un auto que circula por la avenida acercándose y se detiene en el puesto, cuando de pronto un joven le pregunta si tiene empanadas listas, a lo que Reyeca responde: “parquéate y espérala”. Como este muchacho, son muchas las personas que se detienen mientras transitan por la avenida Bolívar a comprar sus empanadas, incluso la guardia presidencial.

A pesar de que el negocio se encuentra en una Avenida muy transitada, la higiene que existe en el lugar es impresionante, y la puede notar cualquier comprador. A la hora de Reyeca cobrar, utiliza una funda la cual se vuelve a quitar al momento de continuar con la elaboración del producto. Ese detalle es tomado en cuenta por sus clientes.

La calidad de estas empanadas les ha hecho reconocer. Desde la preparación de cada uno de los ingredientes, el trato de Reyeca, Manolo y Any, hasta la realización en sí de la empanada, hace de esta, cada bocado especial y agradable, por lo tanto diferente a las demás. Es por esto que quien come una Mary queda con deseo de repetir.

Egresados de educación superior y su desafío ante las empresas

La realidad es muy contradictoria a los pensamientos que tienen los estudiantes, ya que tienen la idea de que luego de finalizar sus estudios y tengan una carrera, será más fácil introducirse en el área de trabajo que desean.

Ingresar al campo laboral luego de culminar los estudios, cada vez se vuelve más difícil, debido a que en las empresas se valoran los grados de las competencias adquiridas en sus trabajadores, por lo que un profesional sin niveles competitivos no les es fiable.

A raíz de las últimas décadas, se ha demostrado en estudios que ni el 75% de los estudiantes que egresan de las universidades, incursionan en el área laboral.

Según cifras, de los 30,000 egresados anuales de las universidades dominicanas, apenas 4,000 obtienen empleos en su área.

Los jóvenes expresan su dificultad y establecen que al momento de buscar trabajos uno de los grandes retos es que deben utilizar allegados a ellos, o sea, “cuñas” para trabajo sencillos. Sin embargo, a la hora de buscar trabajos profundos, se les solicitan una serie de habilidades, las cuales no fueron enseñadas en los salones de clases.

Los jóvenes aseguran que cuando terminan la universidad sin una oportunidad de trabajar en su área por lo general, deben irse hacia la venta informal o cualquier trabajo que encuentren en el camino. Otros, en cambio, optan por continuar los estudios de post-grado para así adquirir más conocimientos y ser más competitivos dentro del campo laboral.

El principal causante de este mal, está en el sistema de formación que se emplea tanto en las escuelas y liceos, con los niveles básicos y medios, como en las universidades con el nivel superior.

La formación que se tiene hoy en día, viene a raíz de la revolución industrial, en el siglo XIX, la cual tuvo lugar en Inglaterra, con esta hubo un gran desempleo, pero luego de ésta los ingleses se preocuparon por preparar a sus descendientes pocos cualificados, tan sólo para los puestos de trabajos de la época.

Por lo que, en las universidades tan sólo se enfocan en lo que es lo teórico y conceptual, en el trabajo, no en las competencias y destrezas que debe tener el profesional.

Pero hoy en día, el escenario ha cambiado, luego de la revolución tecnológica, que aún no termina, en las empresas se requieren otros tipos de competencias que no son las anteriores.

En la actualidad, muchas posiciones laborales han desaparecido, mientras que otras han surgido, y son pocos los capacitados para trabajos en las nuevas áreas laborales, porque se prepararon para los anteriores y lo siguen haciendo, ya que las carreras son las mismas.

Asimismo, con la renovación y reducción del personal en las empresas, ahora se buscan personas con las habilidades de liderazgo, emprendimiento, creatividad, coaching, CEO’s, CEM, innovación, inteligencia de mercado, marketing digital, community manager, entre otras.

Es por esto el poco rendimiento de las personas a la hora de presentar una hoja de vida, porque aún siguen con el formato de la revolución industrial y no han entrado dentro de la revolución tecnológica.

Se han enfocado siete problemas, los cuales han sido considerado como los principales problemas a la hora de conseguir trabajo, que son: la preparación académica baja -tanto en egresados de los institutos técnicos como de las universidades-, la falta de experiencia, la debilidad en competencias de liderazgo y gerencia, la desvinculación entre la teoría que se estudia en la universidad y la práctica en el mundo laboral, las precarias competencias de comunicación verbal y escrita, las expectativas salariales por encima del mercado y la poca competencia en contabilidad, control y finanzas. A la vez, en la que son un problema, también se convierte en los principales puntos a desarrollar por los jóvenes, se convierte en un desafío hacia la juventud.

Los trabajadores medios deberían preocuparse por su formación, existen multitud de cursos online. Al igual que entonces los niños y jóvenes fueron a la escuela y universidades, hoy en día es necesario seguir formándose. Las empresas prefieren personas que están formadas, porque de lo contrario tienen que hacer grandes inversiones para formar a sus empleados.

La tecnología no solo destruye empleo, también lo crea y lo vuelve más productivo.

Hay que confiarse y trabajar duro y seguir formándose, sobre todo dedicarse a aquello que uno siente por vocación, sino probablemente un robot acabe sustituyendo su puesto.

Es recomendado para los jóvenes que desarrollen sus habilidades, y tomen cursos para desarrollar más conocimientos, como también, que no esperen salir de las universidades para adentrarse al campo laboral, es recomendable estando en la universidad ya ir trabajando, para tener competencias, destrezas, habilidades, experiencias laborales, etc. Asimismo, se recomienda a las universidades, preparar a los docentes y renovar los pensum, para de esta manera poder brindar en las aulas mejores informaciones, renovadas, y que se le enseñe como es la vida laboral, enseñándoles técnicas para su destreza, tomando como referencia los siete principales problemas a los que se enfrentan a la hora de lanzarse al campo laboral.

Los jóvenes, en este siglo XXI tienen el desafío de demostrar sus habilidades, y mostrar en todos los ámbitos el emprendimiento y el liderazgo en cualquiera área que se vayan a desarrollar. La capacitación del individuo debe de prevalecer y hacerse notar siempre sobre los demás, pero es aún más importante transmitir actitudes que reflejen las ganas de incorporarse a la empresa y de hacer cosas de provecho para ella.

El orden en mi día a día

El orden es ese factor que aplico día tras día para poder llevar a cabo las acciones que voy a realizar. Es una parte esencial la cual muestra mucho de las personas. Es por eso que en mi vida trato de mantener el control lo más que puedo, organizando mi alrededor y de mí persona. Esto se debe a que afecta mi autoestima. Debido a que influye en la manera de como reacciono frente a las situaciones.

Tener el control de mi autoestima no es fácil. Esto se debe a que tengo que organizar el espacio que me rodea y por consiguiente mi interior. Debido a que la manera de yo afrontar la realidad va a depender de mi nivel de organización. Todo esto porque los diferentes aspectos de nuestra vida guardan cierta relación. Dichos aspectos de una que otra manera tienen una gran influencia en lo que es nuestra personalidad, tanto así que afecta nuestro carácter y actitud ante las cosas.

En mi diario vivir comparto con equis personas todos los días, y con otras en algunas ocasiones. Pero esas persona que están ahí siempre conmigo, sin yo darme cuenta les muestro quien soy yo. Por como manejo las situaciones, las reacciones que tomo antes los diferentes temas tratados y como hago frente a las acciones que se muestran en mi camino, mis compañeros pueden darse cuenta que tipo de problemas yo tengo. En ese mismo orden reconocen las debilidades que en mí habitan. Todo eso sucede porque convivo con ellos constantemente.

Un gran poder tiene el nivel de orden y por lo tanto la autoestima en lo que son nuestras decisiones. Puesto que no podemos elegir con claridad si no estamos organizados. Por ejemplo: si tenemos muchos problemas y no les hemos dado el orden que merecen, tomaremos una decisión errónea en base a la confusión. Esto va a traer como consecuencia un caos en nuestra vida que nos va a afectar en nuestro día a día, en la forma de ver la vida y por ende nuestra autoestima y personalidad. Debido a esto haremos las cosas tan solo por hacerla, sin pasión, sin motivo y sin sentido alguno. Una cosa nos lleva a otra.

Dicho de otro modo el orden es el reflejo de mí, de quien soy yo. Da la visualización de lo que puedo hacer y lo que puedo lograr. Depende de que tan organizada sea, así va a ser mi interior. De esta manera, a la hora de mostrarme frente a los demás no mostraré tan sólo la belleza que llevo fuera, sino la que llevo dentro. Esto sucede por la paz que tendré conmigo. Y así, la puedo transmitir a quienes tengo a mi alrededor.